{"id":1258,"date":"2026-04-08T16:45:58","date_gmt":"2026-04-08T14:45:58","guid":{"rendered":"https:\/\/mariaortegagarcia.com\/?p=1258"},"modified":"2026-04-09T16:52:07","modified_gmt":"2026-04-09T14:52:07","slug":"lo-que-heredamos-sin-saber-trauma-intergeneracional-espana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mariaortegagarcia.com\/es\/spanish-blog\/lo-que-heredamos-sin-saber-trauma-intergeneracional-espana\/","title":{"rendered":"Lo que heredamos sin saber"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"1258\" class=\"elementor elementor-1258\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ce2e641 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"ce2e641\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-96c391e elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"96c391e\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Lo que heredamos sin saber<\/h1>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4fadcc4 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"4fadcc4\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Trauma intergeneracional, g\u00e9nero y memoria en Espa\u00f1a\n<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e411baa elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e411baa\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333333;\"><strong>\u201cEn la primera generaci\u00f3n hay algo que no se puede decir, en la segunda no se puede nombrar, mientras que en la tercera no se puede pensar y en la cuarta est\u00e1 totalmente oculto.\u201d<br \/>\u2013 Mi\u00f1arro, 2021<\/strong><\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay una escena que se repite en muchas familias espa\u00f1olas: alguien pregunta por el abuelo, en qu\u00e9 bando estaba en la guerra, por qu\u00e9 nunca se hablaba de aquella \u00e9poca. Y la respuesta es siempre alguna variaci\u00f3n de lo mismo: \u00abmejor no remover\u00bb, \u00abeso ya pas\u00f3\u00bb, \u00abpara qu\u00e9\u00bb. El silencio no es ausencia, sino una postura activa, aprendida, transmitida.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Ese silencio tiene consecuencias que van mucho m\u00e1s all\u00e1 de la historia familiar. Consecuencias que habitan el cuerpo de las personas que lo heredaron y se manifiestan en sus relaciones, en su capacidad de nombrar lo que sienten, en el modo en que se relacionan con la autoridad, con el miedo, con la expresi\u00f3n p\u00fablica de sus ideas.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">A eso se refieren los investigadores cuando hablan de trauma intergeneracional: a la transmisi\u00f3n, de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, de experiencias traum\u00e1ticas que no fueron suficientemente elaboradas. Experiencias que no existen como recuerdo consciente, sino como patr\u00f3n, ya que quien lo porta puede no saber nada de los hechos originales. Experiencias que existen como una forma de estar en el mundo que viene de antes.<\/span><\/p><p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333333;\"><strong>&#8220;El trauma descontextualizado en una persona se manifiesta como personalidad. El trauma descontextualizado en una familia se manifiesta como rasgos familiares. El trauma en un pueblo se manifiesta como cultura.&#8221; <br \/>\u2014 Resmaa Menakem<\/strong><\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">En Espa\u00f1a, ese proceso tiene una forma espec\u00edfica y lleva el nombre de la guerra civil, de cuarenta a\u00f1os de dictadura, de un pacto de silencio llamado Transici\u00f3n. Pero tambi\u00e9n tiene, y esto es lo que a menudo se olvida, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">un g\u00e9nero<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Las mujeres heredaron el trauma de manera distinta, lo portaron y lo transmitieron de manera distinta.<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-af4d653 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"af4d653\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">I. El trauma que viaja en el tiempo<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-26e7f87 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"26e7f87\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><span style=\"font-weight: 400;\">El concepto de trauma transgeneracional o intergeneracional viene desarroll\u00e1ndose en la psicolog\u00eda cl\u00ednica y la antropolog\u00eda desde los a\u00f1os setenta, aunque el contexto espa\u00f1ol tard\u00f3 en incorporarlo. La psic\u00f3loga Gina Arma\u00f1anzas Ros lo describi\u00f3 en un art\u00edculo de 2012 como un proceso en el que \u00ablas situaciones traum\u00e1ticas no elaboradas pueden transmitirse de una generaci\u00f3n a otra a trav\u00e9s de mecanismos psicol\u00f3gicos, biol\u00f3gicos y sociales\u00bb (Arma\u00f1anzas Ros, 2012). Lo que llama la atenci\u00f3n de esta definici\u00f3n no es solo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">qu\u00e9<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> se transmite, sino <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">c\u00f3mo:<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> no necesariamente a trav\u00e9s de relatos, sino a trav\u00e9s de comportamientos, silencios, patrones afectivos, formas de relacionarse con el peligro y la confianza.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">En el contexto espa\u00f1ol, los mecanismos de transmisi\u00f3n tienen una particularidad: el silencio fue, durante d\u00e9cadas, obligatorio. No hubo espacio p\u00fablico para el duelo, ni rituales colectivos de reconocimiento. Las familias de los represaliados aprendieron que nombrar lo ocurrido pod\u00eda tener consecuencias, y esa lecci\u00f3n se incorpor\u00f3 al cuerpo como una forma de cautela que, en muchos casos, sigue activa varias generaciones despu\u00e9s.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">El antrop\u00f3logo Ignacio Fern\u00e1ndez de Mata, que lleva m\u00e1s de dos d\u00e9cadas investigando los \u00abduelos inconclusos\u00bb de la guerra civil espa\u00f1ola, documenta c\u00f3mo las familias de los desaparecidos desarrollaron lo que \u00e9l llama <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">duelo patol\u00f3gico transmitido:<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> una estructura de dolor que se reactiva en cada generaci\u00f3n sin que exista un protocolo social que lo contenga. \u00abEl conflicto de los desaparecidos produce en sus familias una estructura de duelo que se activa sin que la generaci\u00f3n siguiente sepa necesariamente por qu\u00e9 siente lo que siente\u00bb, escribe (Fern\u00e1ndez de Mata, 2016).<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Eso es lo m\u00e1s perturbador del trauma intergeneracional: que puede operar sin conocimiento. La persona que lo porta no tiene por qu\u00e9 haber vivido los hechos originales. No tiene por qu\u00e9 conocer la historia. Solo tiene que haber crecido en el sistema afectivo y relacional de quienes s\u00ed los vivieron.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">En casa, de ni\u00f1a, recuerdo que al principio de cada reuni\u00f3n familiar, mi madre le suplicaba a mi padre que no se hablara de pol\u00edtica. Mi padre raramente se conten\u00eda y se acaloraba y hablaba de lo innombrable y por eso ten\u00eda la mala fama de no saber comportarse, de ser un \u201cbruto\u201d y llevar el sanbenito de \u201cser un animal\u201d. Curiosamente, y por el contrario, ninguna de las mujeres en mi familia hablaba de pol\u00edtica; siempre pens\u00e9 que no ten\u00edan ideolog\u00eda, y siempre not\u00e9 una gran tensi\u00f3n e incomodidad, casi un desconcierto, cuando, en mi adolescencia, le preguntaba a mi madre: \u201c\u00bfEres de derechas o de izquierdas?\u201d, y me respond\u00eda: \u201cyo no soy de ninguno\u201d. Esa reticencia a posicionarse pol\u00edticamente\u00a0 que mi hermana hered\u00f3 y a la que yo me rebel\u00e9, causando la misma incomodidad que a mi padre al iniciar temas de pol\u00edtica en la mesa durante los cumplea\u00f1os, su incapacidad de \u201ctener la fiesta en paz\u201d, es la que me ha llevado ahora a buscar respuestas. <\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f5814f0 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"f5814f0\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">II. La herida tiene g\u00e9nero<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-db3eb9e elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"db3eb9e\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando hablamos de trauma intergeneracional en Espa\u00f1a, solemos hablar de las v\u00edctimas de forma abstracta. Pero la represi\u00f3n no fue abstracta ni uniforme, tuvo cuerpos espec\u00edficos, y\u00a0 muchos de esos cuerpos eran de mujeres.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">La historiadora Miren Llona se\u00f1ala que las mujeres fueron objeto de una represi\u00f3n espec\u00edfica durante la guerra civil y el primer franquismo: el rapado de cabeza, el aceite de ricino, la humillaci\u00f3n p\u00fablica, la violencia sexual como instrumento de terror pol\u00edtico. Estas formas de violencia no dejaron solo heridas individuales, dejaron, tambi\u00e9n, \u00abuna memoria que ha permanecido a\u00fan m\u00e1s silenciada que la de sus compa\u00f1eros\u00bb, porque se inscrib\u00eda en el cuerpo de formas que la cultura patriarcal tend\u00eda a transformar en verg\u00fcenza, no en denuncia (Llona, 2009).<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">La psicoanalista Anna Mi\u00f1arro, en su trabajo sobre el genocidio espa\u00f1ol, a\u00f1ade una dimensi\u00f3n crucial: las mujeres supervivientes tuvieron que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">sostener el duelo ajeno<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> como el de sus maridos, sus padres o sus hijos desaparecidos, sin espacio para elaborar el propio. \u00abEl hilo infinito del genocidio espa\u00f1ol\u00bb, lo llama, refiri\u00e9ndose a esa cadena ininterrumpida de dolor transmitido que corre especialmente por el linaje femenino (Mi\u00f1arro, 2021).<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Las hijas y nietas de esas mujeres crecieron en hogares donde ciertos temas no se nombraban, donde la expresi\u00f3n del duelo era peligrosa o imposible, donde la capacidad de sentir miedo estaba estructurada por algo que nadie explicaba del todo. Lidia Luna Rodr\u00edguez, en su investigaci\u00f3n m\u00e1s reciente sobre la transmisi\u00f3n diferencial del trauma seg\u00fan el g\u00e9nero en contextos de violencia pol\u00edtica, e inspiraci\u00f3n inicial del proyecto \u201c<a href=\"https:\/\/mariaortegagarcia.com\/es\/escribir-desde-la-herida\/\">Escribir desde la herida<\/a>\u201d, documenta c\u00f3mo las descendientes femeninas de represaliadas presentan patrones espec\u00edficos de angustia y disociaci\u00f3n que responden a l\u00f3gicas distintas a las de sus pares masculinos (Luna Rodr\u00edguez, 2025) y esa diferencia importa si queremos acompa\u00f1ar procesos de resignificaci\u00f3n con honestidad.<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5545f62 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"5545f62\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">III. \u00bfC\u00f3mo se transmite lo que no se dice?<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-90d0492 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"90d0492\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta es la pregunta que m\u00e1s les cuesta entender a quienes escuchan hablar de trauma intergeneracional por primera vez. Si no hay relato, si nadie cont\u00f3 lo que pas\u00f3, \u00bfc\u00f3mo llega el trauma a las generaciones siguientes?<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Los mecanismos son varios y operan simult\u00e1neamente. El m\u00e1s evidente es el comportamental: los adultos que vivieron el trauma desarrollaron estrategias de supervivencia tales como no hablar de ciertos temas, no confiar en las instituciones, no llamar la atenci\u00f3n o reducir la expresi\u00f3n emocional, comportamientos que transmitieron como normas de crianza aunque ya no fueran necesarias. Los hijos aprenden que ciertas cosas no se dicen, aunque nadie les explique por qu\u00e9.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay tambi\u00e9n mecanismos m\u00e1s sutiles. El psic\u00f3logo relacional Donnel Stern describe c\u00f3mo el trauma no elaborado vive en el presente como \u00abuna ausencia con forma\u00bb: algo que se siente pero no se puede nombrar, que se reactiva en situaciones aparentemente no relacionadas con el hecho original (Stern, 2012). Para las generaciones que no vivieron los hechos pero crecieron en el campo relacional de quienes s\u00ed los vivieron, esa ausencia con forma se manifiesta como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">angustia sin origen conocido<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, como inhibici\u00f3n expresiva, como una sensaci\u00f3n difusa de que ciertos temas son peligrosos.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">El psic\u00f3logo Patrick Buckley, desde el trabajo psicosocial en exhumaciones, a\u00f1ade que el duelo por los desaparecidos no puede completarse sin un acto de reconocimiento p\u00fablico. \u00abLos rituales de cierre\u00bb, escribe, \u00abno son decorativos: son funcionales. Sin ellos, el duelo se queda suspendido, sin lugar donde terminar\u00bb (Buckley, 2009). En Espa\u00f1a, esos rituales llegaron tarde, o no llegaron, y en muchos casos, siguen sin llegar.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Todo esto tiene una implicaci\u00f3n directa: el trauma intergeneracional no se resuelve solo con el paso del tiempo. Requiere de actos de reconocimiento, de espacios donde lo que no pudo nombrarse empiece a tener palabras. Y eso es exactamente lo que la escritura, en determinadas condiciones, puede ofrecer.<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-58b638b elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"58b638b\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">IV. Por qu\u00e9 la escritura y no solo la conversaci\u00f3n<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-293c5b5 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"293c5b5\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando hablamos de elaborar el trauma, la primera respuesta suele ser: hablar. La psicoterapia, el apoyo entre iguales, la conversaci\u00f3n honesta, todo eso tiene valor y puede ser transformador. Pero hay algo que la escritura hace que la conversaci\u00f3n no siempre puede.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">La escritura ofrece <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">distancia metaf\u00f3rica:<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> la posibilidad de hablar de lo propio a trav\u00e9s de una imagen, un personaje, un verso que no somos del todo nosotros pero que nos contiene. Esa distancia no es evasi\u00f3n. Es, parad\u00f3jicamente, lo que permite acercarse a lo que duele sin ser abrumada por ello. El poeta o la poetisa no dice \u00absiento miedo\u00bb: dice \u00abdejo siempre una luz encendida al irme a dormir\u00bb. Y en esa imagen cabe algo que la declaraci\u00f3n directa no puede sostener.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">El investigador Pooran Chandra y la doctora Pragya Verma identifican tres mecanismos a trav\u00e9s de los cuales la escritura po\u00e9tica opera sobre el trauma: la distancia metaf\u00f3rica que ya hemos mencionado, la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">reescritura activa, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">es decir<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">transformar la narrativa en lugar de solo relatarla, y la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">resonancia colectiva,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> ese reconocerse en la experiencia de otras personas y descubrir que lo que parec\u00eda \u00fanicamente propio tiene eco en la sala (Chandra y Verma, 2021). Estos tres mecanismos son especialmente relevantes cuando el trauma es intergeneracional, porque a menudo no se poseen ni los hechos ni el lenguaje para nombrarlo directamente.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay tambi\u00e9n algo que ocurre cuando se escribe en grupo. La catedr\u00e1tica de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid, Almudena Hernando Gonzalo, coordinando un volumen colectivo sobre trauma, herencia y acci\u00f3n colectiva, propone que la sanaci\u00f3n del trauma hist\u00f3rico no puede ser un proceso \u00fanicamente interior: requiere de actos de narraci\u00f3n compartida, de construcci\u00f3n de nueva memoria en el espacio social (Hernando, 2023). El grupo de escritura no reemplaza la justicia ni la reparaci\u00f3n institucional. Pero crea, en el espacio de lo posible, un lugar donde lo que no pudo nombrarse empieza a tener forma.<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4a03dd0 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"4a03dd0\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">V. Lo que todav\u00eda est\u00e1 por hacer<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4c343b4 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4c343b4\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><span style=\"font-weight: 400;\">En muchos pa\u00edses, el trabajo con el trauma hist\u00f3rico colectivo lleva d\u00e9cadas de recorrido. En Argentina, los hijos de desaparecidos tienen grupos de elaboraci\u00f3n, recursos, acompa\u00f1amiento espec\u00edfico. En Alemania existe una tradici\u00f3n de trabajo con las generaciones postguerra que incluye no solo la historia sino la psicolog\u00eda del duelo transmitido.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">En Espa\u00f1a tambi\u00e9n va dando pasos. Hay investigadores como Fern\u00e1ndez de Mata o la propia Arma\u00f1anzas Ros que han documentado el problema con precisi\u00f3n. Hay asociaciones de memoria hist\u00f3rica que llevan d\u00e9cadas reclamando reconocimiento y reparaci\u00f3n. Hay, tambi\u00e9n, un n\u00famero creciente de personas que sienten que algo en su historia familiar no encaja del todo, que hay algo que les pesa sin que sepan bien de d\u00f3nde viene.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo que falta, en gran medida, son los espacios, los lugares, ya sean f\u00edsicos o simb\u00f3licos, donde esa exploraci\u00f3n pueda ocurrir con seguridad, donde no sea necesario identificarse como \u00abv\u00edctima\u00bb ni tener un caso documentado para poder elaborar algo, donde la escritura pueda ser, simplemente, un umbral hacia lo que todav\u00eda no se ha dicho.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Ese es el espacio que el proyecto \u00abEscribir desde la herida\u00bb intenta crear. Un espacio atestiguar, soltar, resignificar, un lugar donde la palabra puede, al menos, empezar.<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a531b3b elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"a531b3b\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: center;\"><b>Si esto resuena contigo<\/b><\/p><p style=\"text-align: center;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Puedes leer m\u00e1s sobre la <a href=\"https:\/\/mariaortegagarcia.com\/es\/spanish-blog\/que-es-la-poesiaterapia\/\">poesiaterapia<\/a> y sobre el proyecto \u00ab<a href=\"https:\/\/mariaortegagarcia.com\/es\/escribir-desde-la-herida\/\">Escribir desde la herida<\/a>\u00bb en esta misma web. Y si tienes preguntas o quieres saber cu\u00e1ndo hay pr\u00f3ximas fechas en Burgos o Bilbao, <a href=\"https:\/\/mariaortegagarcia.com\/es\/contact\/\">escr\u00edbeme<\/a>.<\/span><\/i><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7dbe9d7 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"7dbe9d7\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h4 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Referencias<\/h4>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1bc7b62 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1bc7b62\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><span style=\"font-weight: 400;\">Arma\u00f1anzas Ros, G. (2012). Elaboraci\u00f3n transgeneracional del trauma: guerra civil espa\u00f1ola. Norte de Salud Mental, 43, 13\u201317.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Buckley, P. (2009). Enterrar a los muertos: trabajo psicosocial en exhumaciones. En Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Neuropsiquiatr\u00eda (Coord.), Violencia y salud mental (pp. 61\u201372). AEN.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Chandra, P., &amp; Verma, P. (2021). Mending wounds with words: The therapeutic nature of poetry. Journal of Psychosocial Research, 16(1).<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Fern\u00e1ndez de Mata, I. (2016). Lloros vueltos pu\u00f1os: el conflicto de los \u00abdesaparecidos\u00bb y vencidos de la guerra civil espa\u00f1ola. Kamchatka. Revista de an\u00e1lisis cultural, 7, 291\u2013319.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Fern\u00e1ndez de Mata, I. (2024). El escarnio como medida de sometimiento de la poblaci\u00f3n. En J. M. Azcona Pastor, M. \u00cd\u00f1iguez &amp; J. Rodr\u00edguez Abeng\u00f3zar (Coords.), \u00c1mbitos y designios de la guerra civil espa\u00f1ola (1936\u20131939). S\u00edlex.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Hernando, A. (coord.) (2023). Trauma: herencia, palabra y acci\u00f3n colectiva. Traficantes de Sue\u00f1os.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Llona, M. (2009, diciembre). Memoria hist\u00f3rica y feminismo. Jornadas Feministas de Granada, Granada, Espa\u00f1a.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Luna Rodr\u00edguez, L. (2025). Transmisi\u00f3n transgeneracional del trauma en contextos de violencia pol\u00edtica: una mirada al contexto espa\u00f1ol con perspectiva de g\u00e9nero. [En prensa].<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi\u00f1arro, A. (2021). El hilo infinito del genocidio espa\u00f1ol. En A. Hernando (Ed.), Trauma, memoria y subjetividad. Una exploraci\u00f3n interdisciplinar (pp. 131\u2013162).<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">Stern, D. B. (2012). La atestiguaci\u00f3n a trav\u00e9s del tiempo: acceder al presente desde el pasado y al pasado desde el presente. Aperturas psicoanal\u00edticas, 41.<\/span><\/p><p><br \/><br \/><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo que heredamos sin saber Trauma intergeneracional, g\u00e9nero y memoria en Espa\u00f1a \u201cEn la primera generaci\u00f3n hay algo que no se puede decir, en la segunda no se puede nombrar, [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":909,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_price":"","_stock":"","_tribe_ticket_header":"","_tribe_default_ticket_provider":"","_ticket_start_date":"","_ticket_end_date":"","_tribe_ticket_show_description":"","_tribe_ticket_show_not_going":false,"_tribe_ticket_use_global_stock":"","_tribe_ticket_global_stock_level":"","_global_stock_mode":"","_global_stock_cap":"","_tribe_rsvp_for_event":"","_tribe_ticket_going_count":"","_tribe_ticket_not_going_count":"","_tribe_tickets_list":"[]","_tribe_ticket_has_attendee_info_fields":false,"footnotes":""},"categories":[3,17,18,21],"tags":[],"class_list":{"0":"post-1258","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-spanish-blog","8":"category-poetry-therapy","9":"category-psychology","10":"category-trauma-informed","11":"czr-hentry"},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/mariaortegagarcia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1258","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/mariaortegagarcia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/mariaortegagarcia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaortegagarcia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaortegagarcia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1258"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/mariaortegagarcia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1258\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1262,"href":"https:\/\/mariaortegagarcia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1258\/revisions\/1262"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaortegagarcia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/909"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/mariaortegagarcia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1258"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaortegagarcia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1258"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaortegagarcia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1258"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}