correspondencia poética

escríbeme, y te respondo con un poema

Hay preguntas que nos rondan durante semanas, meses, a veces años, sin saber muy bien a quién planteárselas. Hay situaciones que no piden un diagnóstico, sino una palabra que las acompañe. Y hay quien, simplemente, confía en que lo que le llegue en el momento justo —un verso, una frase, un título— será exactamente lo que necesitaba escuchar.

Correspondencia nace para todo eso.

¿qué es?

Escríbeme —en una llamada de 30 minutos o rellenando un breve formulario— sobre dónde estás ahora: la pregunta que te ronda, la situación que te pesa, la incertidumbre que aún no sabes nombrar del todo. No hace falta que sea grave. No hace falta que sea nada en concreto, en realidad, salvo ese lugar en ti que pide ser escuchado.

A partir de ahí, te respondo. La mayoría de las veces con un poema. A veces con un ensayo. Alguna vez, con el título de un libro que sé que tiene que llegarte. Cada envío está pensado para ti, para tu momento concreto, y para nadie más.

un bálsamo

Un bálsamo, en su sentido más antiguo, es resina: la sustancia que un árbol segrega para sellar su propia herida, para protegerse del aire, de la intemperie, de lo que podría infectarla. No cura desde fuera —cicatriza desde dentro, con lo que el árbol ya tenía.

Eso es lo que quiero mandarte: no una receta ni un remedio impuesto desde fuera, sino algo que se aplica sobre lo que ya está ahí. Algo que protege. Que calma la fricción. Que da un poco de tregua. Y que, sobre todo, consuela —no porque resuelva lo que te ronda, sino porque te acompaña un rato en ello.

una semilla

Pero un poema no solo protege: también se planta. Lo que recibas no está pensado para leerse una vez y cerrarse ahí, sino para quedarse contigo —para que vuelvas a ello dentro de un mes, o de un año, y encuentres algo distinto de lo que encontraste la primera vez. Como toda semilla, no da fruto en el momento en que se recibe: necesita su propio tiempo, su propia estación, su propia raíz.

Correspondencia no te ofrece una cura. Te ofrece, a la vez, algo que sanar y algo que crecer.

¿cómo empezar?

Notas a tener en cuenta: La llamada de 30 minutos es gratis, no es obligatoria y no es una llamada de ventas, ni una consulta para ver si podemos trabajar juntos en un futuro. Es una llamada para conocernos y donde podemos hablar sobre lo que está presente en ti, y tras la cual recibirás tu poema bálsamo/semilla.

Tras la llamada o tras la confirmación de recibo de tu formulario, tardaré como máximo una semana en responderte con tu poema.